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El Palo Santo ha sido utilizado desde hace mucho tiempo por diferentes culturas en ceremonias sagradas y es conocido por sus efectos purificadores. El humo del Palo Santo se utiliza para limpiar las energías negativas de espacios y auras, y aporta calma interior y bienestar.
Incienso artesanal único que combina la sabiduría ancestral
El incienso Palo Santo de Sagrada Madre es un incienso único 100% natural, hecho a mano en Argentina. Hecho de Palo Santo y Olíbano o Franquincienso, uno de los aromas más antiguos utilizados para rituales de curación y meditación.
Pegado con un aglutinante de origen vegetal.
El incienso Palo Santo de Sagrada Madre incienso natural 100% único, hecho a mano en Argentina. Hecho de Palo Santo y Romero, conocidos por calmar el cuerpo y energizar la mente.
Pegado con un aglutinante a base de plantas.
Los ingredientes de estas bombetas son, y nos brindan:
Copal – Purificación, protección, atracción del amor y la abundancia.
Contrayerba – Protección áurica.
Salvia Blanca – Atraer la sanación, protección espiritual y purifica de ambientes.
Lavanda – Paz, protección, sanación, amor y transmutación.
Eucalipto – Gran transmutador.
Mirra- Limpieza y claridad.
Romero – Conexión.
Ruda – Protección.
Estas bombetas de defumación activada contiene Olíbano (incienso) para la comprensión espiritual, la paz y equilibrio interno, junto con la Mirra, proporcionándonos armonía, limpieza y claridad.
Encender un incienso de Palo Santo es un acto sagrado y purificador. Aumenta la sensación de calma y bienestar atrayendo energías positivas y armoniosas a todos los que estén en contacto con este humo sagrado.
La Madera Sagra del Palo Santo nos brinda limpieza y protección energética creando una armonía que nos proporciona sanación y equilibrio.
Los ingredientes de estas bombas son, y nos brindan:
Lavanda – Paz, protección, sanación, amor y transmutación.
Olíbano – Comprensión espiritual, paz y equilibrio interno.
Mirra- Limpieza y claridad.
Romero – Conexión.
Ruda – Protección.
Inunda el ambiente con dulzura, néctar espiritual y muy sagrado, regente de los palacios y templos de la antigüedad, aroma santo y purificador, indudable protector celestial, encargado de diseminar y restablecer la paz, la armonía y la unión entre los seres mundanos y lo divino que hay en ellos.